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viernes, 1 de junio de 2012

No Somos Uno Mismo

Lo que más me gusta de la psicología clínica, sobretodo la psicoanalítica, es el "compromiso" que mantiene para tratar caso por caso, por supuesto que la teoría habla de síntomas y orígenes de estos, pero en ningún momento dice que absolutamente todas las personas que padecen algo es por exactamente la misma circunstancia; sin duda es algo diferente a la medicina, la psiquiatría y otras psicologías.

Esta visión de no ver todo sacado del mismo saco se ha incrustado en mi para aplicarla a cualquier circunstancia, es por eso que con todo esto de las elecciones del 1 de julio me he metido en discusiones en Twitter por defender la particularidad de cada caso.

Creo que ahí radica uno de los grandes problemas de la situación actual de nuestro país. Hemos dado por sentado que muchas cosas ya no funcionan y por ello ya no nos esforzamos por hacer algo por cambiarlo y tal vez sea mi formación psicoanalítica la que me ha enfocado en prestarle demasiada importancia a las palabras.

Hace un rato leí un tuit de una comunicadora que enlazaba a la página de un periódico de Puebla, donde relataba que unas personas que están siendo capacitadas para ser funcionarios de casilla el 1 de julio se habían extrañado porque su capacitador les enseñó que para que un voto tuviera validez, era necesario que en las boletas estuvieran tachados todos los partidos pertenecientes a la coalición esto es mentira ya que en el manual de funcionario de casilla se especifica que con sólo marcar un partido en la boleta, es suficiente para que el voto sea válido.

En este artículo se menciona el distrito en donde ocurrió este problema e incluso un par de nombres de las personas involucradas, pero en el tuit decía que el IFE era quién instruía a los capacitadores a hacer este fraude lo que me sacó de onda porque ella, siendo una persona que respeto y admiro por su "honradez", de alguna forma transformó lo que dice la nota del periódico en lo que para mi significó un ataque al IFE.

Los mexicanos jóvenes crecimos oyendo de la ineptitud de la gran mayoría [por no decir todas porque entonces caería en lo mismo que estoy defendiendo ahorita] de las instituciones gubernamentales, el IFE no se ha escapado, no olvidemos la distinción y buen gusto con el que llevó a cabo el debate pasado entre otras cositas que ha dejado pasar por alto; pero me parece totalmente injusto que se hable de TOOOODO el IFE, en el caso de este tuit, cuando se tienen datos específicos de las personas que han faltado a la honorabilidad que demanda esta institución. 

Por qué vender trama? Si el IFE no son 3 personas por qué debemos juzgar de ineptos y corruptos a todos los que son parte de él? Yo quiero pensar que si bien, hay personas que vendieron su integridad en 3 pesos,  también hay gente que trabaja con la convicción de hacer un bien para sí y su país, tengo la fortuna de conocer a personas que trabajan en el IFE y trabajan tan honestamente cómo muchos mexicanos.

Lo que comenté con Paula es que no es justo que diga "El IFE instruye" cuando no es toda la institución, no es algo que está pasando en toda Puebla ni todo el país. Sí, este funcionario es parte de y por eso el IFE se tiene que hacer cargo de resolver este problema y prevenir otros, pero no metamos en el mismo saco a todas las personas que sí están haciendo bien su trabajo.

Debemos dejar de pensar lo peor y ver moros con tranchetes en todas partes. Sé que nuestra situación no nos lo hace fácil, pero sí de verdad queremos un cambio, tenemos que dejar de ser tan pesimistas. Así cómo los jóvenes del movimiento #YoSoy132 exigen veracidad de los medios, nosotros debemos enfocarnos en rescatar lo mejor que tenemos y no generalizar, porque al hacerlo, nosotros nos estamos metiendo solitos al mismo saco.





jueves, 2 de junio de 2011

Vida Real

Yo que fuí educada casi por completo por la televisión, ante cualquier momento donde me quedo sin palabras, viene a mi una línea de algún personaje que llega a escandir mis pensamientos.


Últimamente me ha venido mucho a la mente una escena de la famosa serie Ally Mcbeal:


Está nuestra heroína preguntándole a un jovenzuelo el porqué se relacionó con una mujer mucho más grande que él. Él le relata de la primera vez que la vio, estaba en un restaurant comiendo sola, él atendía su mesa... "Ya sabes de esa idea que tienen la mayoría de las personas de encontrar al amor de su vida y ser felices para siempre? Pues ella tenía esa mirada... en sus ojos pude ver que ella sabía perfectamente que nunca sería el amor de la vida de nadie..."


Esta escena ha rondado mi mente los últimos días, tendré esa mirada ya? Alguien la notará y será el motivo por el que se enamore de mi? O tal vez esa persona estúpidamente optimista no ha muerto en mi y aún sueña, muy poco y en silencio con que algún día sentiré todo eso que he anhelado.


No lo sé, a veces le creo más a Juan Gabriel, a veces siento que nadie nació para mi...

sábado, 16 de abril de 2011

Cruda Moral

Extraña sensación, debería sentirme orgullosa de este frenesí de emociones? Tal vez no debería... o quizá si, son sentimientos finalmente sentimientos diferentes a los que me han abordado en los últimos meses.

Hombre a fin de cuentas, de esos chicos sencillos que disfrutan con imágenes y que creen en las personas, tan cercano a lo profundo y aún así divirtiéndose en lo superfluo. Escribe su risa, sabes que encuentras a un buen hombre cuando se toma el tiempo en especificar las manifestaciones de su cuerpo, no es lo mismo reir "jajaja" que "jejeje"; él parece entender esa diferencia.

Un par de coqueteos, nada distinto a lo habitual, es hasta que ve una foto que no le gusta que empieza a dejar distancia; yo me doy el lujo de juzgarlo, qué esperaba de una red social?! Me decepciono de nuevo, soy "demasiado", lo sé.

Luego regresa[mos], y hacemos un contrato, desconfío de sus ideas, pero yo también lo necesito y por eso acepto, se ha establecido un día y una hora, nada fuera de lo común.

En los días siguientes apenas hablamos, no se ha tomado la confianza de preguntarme mis apellidos, mucho menos de mi flor favorita, mi bebida refrescante o de como prefiero los huevos en la mañana [estrellados, por si a alguien le interesa]; sólo manifiesta su interés una noche antes de la fecha establecida, nos confirmo que sigo con el plan y así la mañana del lunes ha llegado.

He hecho la rutina para estas ocasiones: cabello planchado, lencería de encaje oscura, tacones altos, perfume y en la carterita, lubricante y condones. Llego a su casa, me ha hablado de él tratando de convencerme de su buena salud y costumbres, no le pongo mucha atención, sólo pienso en que su cuarto huele igual que -él-, sonrío con melancolía y regreso a la conversación con una risa pícara, que le demuestre que no tengo mucho interés en hablar, no así, no ahora.

Apaga la luz, cierra la puerta y se acerca a besarme, lo respondo, hasta ese momento es que he sentido deseo de él. Me gusta como lo hace, nuestras lenguas juegan, muerdo sus labios, nos acariciamos, el ritmo aumenta, la respiración, la ropa vuela, se quita los anteojos, en algún momento siento que ha durado mucho y me gusta. Hace calor, estamos mojados en el sudor del otro, no importa, ahora uso mi lengua, pienso en -él- de nuevo: me decía que era lo que más le gustaba, ahora miro a mi compañero, no puedo leer su expresión, no me pide que lo mire y eso me da desconfianza... Otra posición de nuevo, lo disfruto más, me dejo llevar por completo, el vaivén sigue, el sudor, el aire caliente, su respiración cerca de mi oído, la humedad los gemidos, las peticiones, el calor recorriendo el cuerpo, los jadeos, los gritos, la explosión...

Lo vuelvo a mirar, me pregunta si quiero tomar una ducha, acepto; mientras estoy debajo de la regadera entra, pienso que quiere seguir aquí, me responde diciéndome que me deja una toalla y sale. De nuevo en su cuarto, hablamos de música, me muestra su libro favorito, detrás de sus anteojos puedo ver esa mirada, la entiendo y la comparto. Ambos tenemos el corazón roto; pero nadie habla de eso, recuerdo que tiene clases a las 2 y no muestra interés en caminar juntos, lo entiendo, yo tampoco quiero.

En la puerta nos despedimos como los extraños que somos. En el camino pienso en él, las cosas que tienen en común, lo que me gustó más, lo que dolió menos... Pienso que aún menos cosas tenemos en común, que ni siquiera nos vemos con deseo o ansia, no me gusta, hay algo en él que me desconcierta o tal vez sea mi corazón que late más lento cuando lo ve; pero lo quiero cerca, quiero sus manos recorriéndome, su lengua en mi boca, mis piernas abrazadas a su cintura, lo deseo, por la posibilidad que representa o tal vez es que necesito algo de atención...

Confío en que algún día encontraré a un chico de anteojos que no me rompa el corazón.

martes, 17 de agosto de 2010

Dreaming


Era una vez, una noche en que uno de mis deseos se cumplió.
Deliciosa, deliciosa noche...
Poca luz. Colores
agosto del 2010
Qro.

miércoles, 7 de julio de 2010