viernes, 25 de marzo de 2011

No hay peor sensación que la de haber dado un consejo o unas palabras de apoyo y que la persona te conteste con altanería con algún ademán que denote "que pendejada me estás diciendo" o peor, que ni siquiera te conteste.

Siento que esta situación la vivo cada vez más seguido, siento que a veces suelto palabras amables, de verdadero gusto y que la gente me contesta más a fuerzas que de ganas. Últimamente me siento cada vez con menor valor y aún así, cada día me sorprendo yo misma siendo tan miserable como me da la impresión que la gente es conmigo.

Me ha dado por molestar a quien puedo, me he sorprendido dando golpes bajos que en otra ocasión no daría. De repente me voy perdiendo el respeto. Todo ha cambiado.

Es sólo que, hay tantas cosas que me duelen, no sé cual atender primero, no sé ni siquiera si de verdad quiero hacer algo al respecto. Todos se están moviendo, es el momento en que la gente se va o se queda, no hay de otra.

domingo, 20 de marzo de 2011

Tal vez si te llamara antes de borrar tu número...

Tal vez si te visitara...

Si tan sólo, no tuviera tanto que perder.

sábado, 12 de marzo de 2011

Broke

La verdad es que cualquier cosa que pueda decir no solucionará nada. Hay algo que se rompió y que, aunque en un escenario fantasioso tal vez, si volviera ya no sería lo mismo. Es que hoy le odio, de verdad le tengo mucho rencor en estos días. Por qué no llamar? Por qué darme la razón en lo único que él estaba seguro me equivocaba? Por qué dejarme a medias, con ganas, con deseos, con la esperanza a flor de piel, con la firme idea en mi cabeza de que su presencia en mi vida, era lo que le daba sazón para hacerla más placentera? Por qué no podíamos dejarlo así, placentero...

Es que me aflora la neurosis. Me siento rota, lo estaba antes de él? Seguro llevo descosida más de la mitad de mi vida...

Al final, se han ido...
... cada hombre importante en mi vida, me ha abandonado.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Renta

Yo quería ayudarle, tal vez es porque ya me estoy creyendo eso de ser psicóloga o sólo porque me nació el espíritu altruista, al final me había impuesto la meta de hacerlo sentir mejor, menos deprimido, con más ganas de continuar.

Luego me dí cuenta de que también me gustaba, que en realidad lo quería, en mi vida y de manera sentimental, uno no encuentra todos los días un hombre que por quedar bien escribe frases cortas aplaudiendo el uso de comas y acentos de tu escrito, no, de echo yo pensaba que le caía mal y ahora ya me había metido en sus pantalones.

Pero, aunque también lo deseaba, quería más que él se apoyara en mi, así como todos se me acercan para contarme sus problemas sin siquiera preguntarme cómo estoy, yo quería que el me usara así, que confiara en mi y que gustara de mi plática para reflexionar o sólo pasar un buen rato. Quería que un día después de un tiempo naciera algo más entre nosotros, un vínculo más fuerte, que me asegurara que a pesar del tiempo y las personas yo siguiera estando en él, pensando en mi de vez en cuando, tal vez extrañando un poco mi voz...

No fue así.

Hay cosas que pasan y mueven lugares y espacios en tu mente, reacomodas prioridades, recuerdas a personas que pensabas olvidadas, a veces empiezas a querer y otras dejas de hacerlo. Él se puso a recordar, su gente, sus gustos, sus mujeres, no lo culpo ni debería, viviendo ahí, cuando su cuadro estaba completo lo hace sentirte así, completo.

Pero es ahora que me doy cuenta del lugar que ocupo en su vida, de lo volátil que soy. Y es que siempre pensé que dormir con alguien era algo íntimo, pero no había contemplado los tipos de intimidad; tal vez pude haber visto su cuerpo desnudo, pero no su mente, no sus palabras. Me dí cuenta de que si tuviera un problema o la simple necesidad de hablar con alguien, no pensaría en mi.

Sé que le doy otro tipo de alivio, algo más mundano y fácil, lo único que poseo y le puedo dar a manos llenas; pero es ahora que veo sus palabras para otras mujeres, el tiempo que les ha dedicado, el espacio que ocupan en su cuerpo, en su existencia, es ahora que siento miedo y me siento frágil, porque en su vida, sólo soy una inquilina más.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Nada

La verdad es que me siento triste, demasiado tal vez.

El problema de estar en contacto con tanto transtorno mental es que llega un punto en el que a uno le nace la hipocondría y te da la impresión de que lo que lees es una reproducción de lo que estás sintiendo en el momento. Yo era de las sobrevivientes a las que se les resbalaba todo, ya no más.

De pronto me ha dado la impresión de que no hay nada en mi vida con lo que esté a gusto, nada; y antes de pensar positivo y decir que lo puedo mejorar con esfuerzo y dedicación, no lo siento así, sé que muchas de las cosas que no me gustan son consecuencia de otras cosas que hice y hay otras que simplemente no dependen de mi, y se siente tan pinche no tener control sobre las emociones...

Tengo muchas ganas de cambiar, pero hacer un cambio total dejar de ser esta persona que ahora me fastidia tanto y empezar a ser, no sé, alguien diferente a mi porque de verdad siento que todo lo que soy no me ha dado nada bueno.

SOY de las personas que siempre tratan de pensar y quedarse con lo bueno de cada situación y experiencia, ahora siento que siempre me quedo con cachitos, que siempre recurro a episodios cortos para olvidar todo lo demás que fue malo y no está bien.

Siento que pierdo gente, que personas entran y salen de mi vida y que no tengo derecho a nadie a pedirle que se quede, justo siento que no merezco que nadie se quede junto a mi, que no puedo atraer la atención de nadie, nadie me espera, nadie respeta mis opiniones ni nadie me admira. Haciendo un recuento me doy cuenta de que nunca he sido la primera en nada ni para nadie, y sea o no verdad, justo ahora me siento como un cero.

martes, 17 de agosto de 2010

Dreaming


Era una vez, una noche en que uno de mis deseos se cumplió.
Deliciosa, deliciosa noche...
Poca luz. Colores
agosto del 2010
Qro.