Mostrando entradas con la etiqueta A oscuras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A oscuras. Mostrar todas las entradas
domingo, 17 de agosto de 2014
lunes, 11 de junio de 2012
Madrugada
Ahí están, cada uno de ellos en sus camas. Alguno seguramente soñando, otros tal vez estén pensando en lo que han dejado atrás, en lo que viene, o enfocándose al día a día, ahí están, cada uno de ellos. Seguramente no piensan en nuestra historia, en cómo todo está a punto de cambiar, cada uno por razones distintas, cada uno con planes diferentes, pero todos en mi mente, en el mismo lugar, sentados uno al lado del otro, con mi atuendo favorito y mi sonrisa, esa sonrisa que me han dado sólo a mi, que es mi mejor logro, su sonrisa, tan limpia y serena. Una tan llena de picardía y deseo, una con cansancio, otra con esperanza y la última, la más dolorosa, que evoca a las demás de alguna forma, es la que menos entiendo y más recuerdo, era de verdad? De verdad era mía?
Ahí siguen, mirándome, esperando tal vez que dé el primer paso, no he dado muchos ya? Parece que no, porque ahí siguen, inmóviles, sonriéndome y luciendo su mejor atuendo sólo para mi y me miran, con esas miradas que han hecho que me tiemblen las piernas y el corazón palpite como si tuviera ganas de salir y encontrar a su compañero.
Me miran, no puedo decirles que no, nunca he podido, nunca podré. Cada uno me tiene, le pertenezco de alguna forma, al que acabo de conocer y con quien he compartido más tiempo, me he esforzado para que cada uno tenga lo mejor de mi en ese momento, eso nunca ha sido suficiente, de otra forma no estaría ahora mirándoles verme desde su lugar en mi mente esperando a que yo dé un paso en alguna dirección... Pero es que temo tanto perder!! He dado todo, todo siempre sin medida, no puedo querer poquito, recuerdan? No puedo quedarme al margen, ni dejar de extrañar, ni dejar de desear que me deseen, que no sólo me quieran poquito, que me anhelen...
Que me mires ahí, en tu mente, con esa sonrisa que es sólo tuya... de pie, esperando a que des el siguiente paso.
jueves, 30 de junio de 2011
Hurt
Me sorprendí alegrándome por su tristeza, porque tal vez eso lo arrojara a mi y entonces yo tendría mi historia de amor novelesca, al darme cuenta de que sólo había sido un episodio como muchos otros y que su relación seguía, hubo una parte de mi que dio gracias, pero la más grande, sin duda, fue la que se sintió asqueada por ellos, por mi. Por todo.
Hace algunos meses de verdad consideré entrar en análisis, algo que en mi entorno no es a big deal, pero para mi si lo era, ya que es algo a lo que siempre me sentí renuente en el sentido de que me consideraba sana. Por esos días sentía que estaba perdiendo el piso y que estaba dejando que muchas cosas me afectaran porque yo misma, siempre tan positiva, había tropezado con lo mismo una y otra vez sin aprender nada.
Justo ahora, con todo lo que ha pasado en este puto año de mierda, puedo asegurar que no estoy bien. En mi mente ni siquiera entrar en análisis es una opción. Sonrío, bromeo, hablo y me río a carcajadas sin problemas, pero hay algo dentro de mi que no lo saborea, no me da calor como lo hacía antes.
Me dí cuenta cuando lo eliminé, con algo de indiferencia, que he entrado en un período oscuro.
domingo, 26 de junio de 2011
Glosa
Tal vez lo repita demasiado con la espera de que alguien lo desmienta, mientras tanto, una parte grande de mi piensa y sabe que soy una mujer fácil, no en el simplismo de acostarme con cualquiera, sino en la horrible y triste manía de siempre esperar mucho y por ello confiar en demasía.
En estos días me he vuelto aún más sentida que antes, pude ver de manera muy cruda y un tanto cruel como aún en situaciones tan penosas, la gente no deja la hipocresía, la vanidad y otras joyitas de la humanidad... eso, es como en algo tan humano como la muerte, hay personas que se olvidan por completo de su condición.
Entre otras cosas, lo que más lamento es darme cuenta de que, con tal de satisfacer algo de mis deseos, puedo hacerme jugadas que me hacen perder y es ese el sentimiento que creo que ahogará el resto de mi vida, el de siempre perder.
Me siento sola, aún más que antes, aunque sé que hay gente que quiero y que me quiere. El vacío se agranda cuando llegan personas que me significan algo bueno y me demuestran una vez más que no tengo o soy o hago o digo o escribo o no sé, el punto es que no soy lo suficiente "algo"... De pronto me da miedo, si esta es mi reacción por un abrazo, qué pasará cuando vuelva a mí la necesidad de besar, de dedicar canciones, de decir "te quiero", de tener esa compañía que no te pueden dar todos tus amigos juntos.
Lo que he hecho estos días es borrar personas, me dio un ataque de resentimiento en el que pensé, para qué tener de contacto a tantas personas que no te dirigen la palabra?, personas que aunque saben tu dolor son incapaces de mostrar un poco de afecto y comprensión, personas que sólo están haciendo bulto en la escena estacionada en que se encuentra mi vida. Me falta una persona y no sé si pueda o quiera hacerlo, me quiero aferrar al concepto que me creé de él, quiero pensar que si me ha olvidado tanto y cuando hablamos es cortante, es porque de verdad está ocupado, aunque dentro de mí sé que, si le importara hacer amistad conmigo o sintiera un poco de empatía, ya habría venido sin que yo se lo pidiera.
Estoy triste y serena ante el paisaje.
viernes, 13 de mayo de 2011
Necesito Un Amuleto
Las supersticiones comunes me parecen una tontería, cómo un lindo gatito negro te podría dar mala suerte? No las entiendo ni me interesa hacerlo, cada quien tendrá un motivo para creer en eso. Sin embargo, por muy curioso que sea en una persona con mi formación psicológica-psicoanalista, con el tiempo me he hecho de ciertas creencias que se van arraigando a mi cada vez más.
La más significativa tiene que ver con los planes, lo que siento, lo que pienso. Un buen día me dí cuenta que la primera vez que no canté victoria, el gusto por eso me duró muchisísimo. En adelante empecé a ser más reservada con mis sentimientos y los planes con ciertas personas; me costaba mucho trabajo callarme la felicidad inmensa que me provocaba la expectativa de algo increíble, aún así lo hacía y en esas ocasiones me incrusté más esta dinámica de reservarme mi felicidad sólo para mi, para que esos momentos de desolación disminuyeran en medida de lo posible.
Sin embargo, como dicta la Ley de Murphy, no me duró mucho tiempo y la estabilidad se me fue acabando aún cuando permaneciera callada. Con mis últimas experiencias con hombres me he dado cuenta de que nada depende de mi, nada.
Que puedo mostrar toda la disposición para pasarla bien o para prometernos todo lo que dure y aún así, por más que me encariñe con alguien, nada me asegura que esa persona me corresponderá justo como espero o a veces, hasta merezco.
Y es que se me hace horrible que, si me siento muy contenta por haber conocido a alguien especial, no lo pueda compartir con alguien por temor a que se acabe, por eso hace un par de semanas le hablé de él a mi amiga y se sintió bien...
Pero como la vida es una perra, en los días siguientes disminuyó el contacto y hoy creo que se ha acabado la magia. Empiezo a pensar que el amor me da mala suerte.
La más significativa tiene que ver con los planes, lo que siento, lo que pienso. Un buen día me dí cuenta que la primera vez que no canté victoria, el gusto por eso me duró muchisísimo. En adelante empecé a ser más reservada con mis sentimientos y los planes con ciertas personas; me costaba mucho trabajo callarme la felicidad inmensa que me provocaba la expectativa de algo increíble, aún así lo hacía y en esas ocasiones me incrusté más esta dinámica de reservarme mi felicidad sólo para mi, para que esos momentos de desolación disminuyeran en medida de lo posible.
Sin embargo, como dicta la Ley de Murphy, no me duró mucho tiempo y la estabilidad se me fue acabando aún cuando permaneciera callada. Con mis últimas experiencias con hombres me he dado cuenta de que nada depende de mi, nada.
Que puedo mostrar toda la disposición para pasarla bien o para prometernos todo lo que dure y aún así, por más que me encariñe con alguien, nada me asegura que esa persona me corresponderá justo como espero o a veces, hasta merezco.
Y es que se me hace horrible que, si me siento muy contenta por haber conocido a alguien especial, no lo pueda compartir con alguien por temor a que se acabe, por eso hace un par de semanas le hablé de él a mi amiga y se sintió bien...
Pero como la vida es una perra, en los días siguientes disminuyó el contacto y hoy creo que se ha acabado la magia. Empiezo a pensar que el amor me da mala suerte.
sábado, 12 de marzo de 2011
Broke
La verdad es que cualquier cosa que pueda decir no solucionará nada. Hay algo que se rompió y que, aunque en un escenario fantasioso tal vez, si volviera ya no sería lo mismo. Es que hoy le odio, de verdad le tengo mucho rencor en estos días. Por qué no llamar? Por qué darme la razón en lo único que él estaba seguro me equivocaba? Por qué dejarme a medias, con ganas, con deseos, con la esperanza a flor de piel, con la firme idea en mi cabeza de que su presencia en mi vida, era lo que le daba sazón para hacerla más placentera? Por qué no podíamos dejarlo así, placentero...
Es que me aflora la neurosis. Me siento rota, lo estaba antes de él? Seguro llevo descosida más de la mitad de mi vida...
Es que me aflora la neurosis. Me siento rota, lo estaba antes de él? Seguro llevo descosida más de la mitad de mi vida...
Al final, se han ido...
... cada hombre importante en mi vida, me ha abandonado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)